- Mar Jul 25, 2017 2:05 pm
#604091
Totalmente de acuerdo con que no son situaciones comparables: tenemos una serie de atributos vinculados al género femenino que están tan arraigados en el imaginario que carecer de ellos es casi un estigma. El pelo es uno de esos elementos, y cuando una mujer sufre la perdida el impacto psicológico puede ser devastador porque no lo consideramos normal, ni el afectado ni desde el propio entorno; como apunta Francesca lo relacionamos con alguna enfermedad. En el caso de los hombres es un proceso connatural de la edad y resulta más aceptado. Ahora bien, no le restemos importancia porque el impacto físico es notable en cualquier caso. Podemos encontrar modelos que defiendan la alopecia (Guardiola, Zidane…), pero cuando recurrimos a hacer listas sobre los más atractivos su presencia es testimonial. El cabello es uno de los elementos más asociados a la juventud y no es extraño que muchos que recurren –recurrimos- al injerto (o a cualquier otro tipo de solución) uno de los primeros halagos que reciben es: Te has quitado 10 años de encima. Así, de un plumazo. Mientras que si optas por raparte, los elogios suelen ser más tibios y menos directos: pues no te queda mal o te hace parecer más joven (sin tanta convicción). Los matices, como veis, suelen ser muy reveladores. Y no dudo que haya calvos tremendamente atractivos, pero son los menos, y eso lo percibo yo y cualquiera: si no todos iríamos rapados al cero.
Y desde mi propia experiencia de calvo/operado solo puedo decir que la naturaleza no se está por cumplidos ni paños calientes: el cambio de actitud del resto de hacia mi imagen después del injerto es un 100% más favorable que antes estando rapado. ¿Injusto? Mucho. Pero es una realidad.
Y desde mi propia experiencia de calvo/operado solo puedo decir que la naturaleza no se está por cumplidos ni paños calientes: el cambio de actitud del resto de hacia mi imagen después del injerto es un 100% más favorable que antes estando rapado. ¿Injusto? Mucho. Pero es una realidad.
