Flutamida
Advertencia: esta droga podría causar serios daños a tu salud. Bajo ningún concepto comiences un tratamiento de este tipo a menos que un médico
te lo recomiende y provea las recetas pertinentes.
No existe demasiada bibliografía referida al uso de
flutamida para el tratamiento de la alopecia, y no es por azar que así sea:
no está indicada -en principio- para tratar la
caída del cabello sino a otros fines bien diversos.
Se trata de un
antiandrógeno no esteroideo que frena la acción de los andrógenos en los receptores del núcleo de las células. Se utiliza para una gran cantidad de afecciones derivadas de la acción de los andrógenos tales como el carcinoma de próstata e hirsutismo y acné en la mujer.
No se han hecho hasta el momento suficientes estudios directos destinados a demostrar la eficacia de la flutamida para el
tratamiento de la alopecia, pero
los pocos que se han realizado demostraron que la flutamida como antiandrógeno por vía oral, da
algunos buenos resultados en mujeres con problemas capilares.
Sin embargo, esas pruebas fueron dirigidas principalmente a constatar más bien el éxito que tenía la flutamida en el acné y el hirsutismo.
De todos modos pudo observarse que la
acción de la flutamida generó incluso mayores beneficios que el
finasteride
en cuanto a su acción de promover el
crecimiento del cabello,
pero por sus fuertes efectos secundarios -siendo un poderoso antiandrogénico, puede acentuar los rasgos femeninos-
no es recomendable en hombres.
Serios trastornos hepáticos también se cuentan entre sus indeseados efectos colaterales si no se utiliza de manera moderada.
Fármaco no autorizado para tratar la alopecia.
No se ha autorizado hasta el presente ningún medicamento que contenga flutamida para combatir la alopecia masculina o femenina.
En España, por ejemplo, está prohibida la producción de medicamentos que contengan flutamida para luchar contra la AGA y está prohibido también por las autoridades competentes del ministerio de sanidad, tanto elaborar como recetar fórmulas magistrales destinadas al tratamiento de esa patología.
Un estudio sugiere que el hombre podría usar flutamida por vía tópica evitando los efectos colaterales que provoca la ingestión oral de este medicamento.
Sin embargo, las dosis deben ser bajas y controladas por un profesional en la materia.
Su acción:
La acción tópica de la flutamida es al nivel de los folículos capilares, competitiendo con la DHT y la testosterona al momento de unirse a los receptores androgénicos.
Como la
enzima 5 alfa-reductasa de tipo 2 se encuentra en el citoplasma de las células de la papila dérmica, la no llegada de testosterona a la célula posibilita que ese andrógeno no se convierta a nivel local en dihidrotestosterona.
Igualmente, aunque se inhiba la producción de DHT a nivel local, hay que tener en cuenta que esta inhibición no es tan considerable si se la compara a la acción de la flutamida por vía oral.
La flutamida bloquea en todo el organismo la actividad de la testosterona, mientras que –por ejemplo- el finasteride bloquea de manera selectiva la enzima que convierte la testosterona en dihidrotestosterona. Uno actúa en forma general (flutamida) y el otro (finasteride) en forma localizada.
Hay dermatólogos y endocrinólogos que prescriben flutamida para problemas de
caída de cabello en mujeres con FAGA y, según un estudio, esta daría mejores resultados que el acetato de ciproterona (Diane) y que el finasteride.
En hombres no se sugiere usar esta droga ya que es un antiandrógeno tan fuerte que podría tener efectos secundarios como ginecomastia
(desarrollo de senos en hombres), e insuficiencia hepática, que puede producirse cuando se superan cantidades de 250mg de flutamida al día.